"Mi nueva escuela, donde perdí la virginidad" 

04.02.2018

Transcurría mediados del año 2003, cuando fundé mi primera oficina de proyectos de arquitectura junto con mis colegas amigos y compadres Arquitecto Cesar Fernández, Aquiles Velásquez, Gregory Pérez y Anecto Paredes (quien estuvo solo el primer mes con nosotros), por nuestra sangre y corazones corrían sueños de crecer personal, económica y profesionalmente, hacíamos diversos trabajos como asesorías a estudiantes de la carrera de arquitectura, cursos de dibujo por computadora, específicamente AutoCAD y 3D Max, hasta llegamos a realizar trabajos poco relacionados con la arquitectura, (por supuesto siempre dentro de la integridad y buenas costumbres), como hacer páginas web, infografía para exposiciones, tarjetas para cumpleaños, (jajaja... ahora me dio algo de risa) pero en fin, era un camino que debíamos transitar, luego un día, por medio de una amiga de la esposa de uno de nosotros, llegó el momento esperado, nuestro PRIMER PROYECTO como no escribirlo en mayúsculas, si todavía es capaz de tan solo recordarlo de erizarme la piel.

La señora Bertha Casanova Ostos, se convierte en nuestro primer cliente de proyectos de arquitectura, una persona amigable, emprendedora honrada dueña de una posada y negocio de venta de dulces típicos y tradicionales llamado "Mi Vieja Escuela", ubicado en una esquina de nuestro singular y pintoresco pueblo San Pedro del Rio, Estado Táchira, Venezuela, con una formalidad típica en sus fachadas, calles empedradas, una ordenanza rigurosa hacia la arquitectura tradicional, cada visita a reuniones de revisiones de los avances del proyecto era un regocijo, parecía más un paseo a un trabajo, una aventura a un deber, como para completar la experiencia, era la fruta que adornaba el pastel.

Aproximadamente un mes, luego de conocer a la Sra. Bertha, le estábamos entregando el proyecto "Paseo Recreacional Mi Nueva Escuela", fue entonces ese el momento de la "primera vez" perdimos nuestra virginidad profesional como arquitectos, aún recuerdo con algo de detalle el día de la entrega, a una cuadra de nuestra oficina, imprimimos los planos en la oficina del reconocido y de amplia trayectoria en nuestra sociedad el arquitecto Carlos Nieto (QEPD), quien era un referente y admirado colega, lanzaba críticas constructivas a nuestro proyecto que recibimos con todo gusto, compartía sus experiencias de "su primera vez" ah! Es que de verdad, quién puede olvidar ese momento mágico cuando se da en esas condiciones, muy atentos a su relato, mientras iban surgiendo como salidos de un horno, dispuestos a ser devorados por admiración propia, los planos que contenían las ideas de lo que una vez estuvo solo en nuestra cabeza, y emprender luego el camino hacia la aventura de entregar nuestro primer proyecto.

Luego vendría un emblemático proyecto el "Museo del Santo Cristo de La Grita" ubicado en la ciudad que lleva su nombre, a dos horas aproximadamente de distancia de la oficina, al igual que el primero, suponía aventura, paseo y alegría, era placer puro, todos y cada uno de los proyectos que surgieron con mis colegas originales, luego con otros profesionales que fueron cambiando, pero siempre permanece la pasión, el placer, la diversión, y la alegría en cada nuevo proyecto.